Un año de aventuras con Earle

Publicado: | Por Sunrise Medical
Un año de aventuras con Earle

Estoy escribiendo este blog en un tren que va desde Cork a Dublín, Irlanda. Tenía previsto coger el tren ayer, pero el huracán Ophelia llegó soplando y estrellándose contra Irlanda, el peor huracán que la ha azotado desde 1961. Después de 24 horas de vientos huracanados y de que 350.000 hogares se quedaran sin electricidad, he aprendido a apreciar el té, el tener calefacción en cada habitación, el sentido de humor irlandés y su voluntad para afrontar las cosas sacando algo bueno de todo. El pragmatismo irlandés gana por hoy… como cada día.

Irlanda es mi verdadero hogar, un lugar por el que he viajado a pie por todas partes durante muchos años, antes de mi lesión medular. Cargaba mi mochila con todo lo que podía necesitar para un mes (¡o tres!) sin considerar el peso, y dejaba mi país sin apenas un plan. Me sentía tan libre como segura, quizás incluso invencible. Después de aterrizar me costaba muy poco volver a ser yo misma. Viajar de manera independiente ofrece una manera de ver mundo y conocer gente que no sucede cuando tienes la seguridad y la familiaridad de un compañero de viaje. Eso, sumado a que nunca me han gustado las negociaciones que surgen cuando viajas en compañía de otras personas. Aprecio tanto viajar que no he llegado al punto de querer sacrificar mi libertad y mis deseos por los de otros. Supongo que soy un poco egoísta en esto, y lo asumo. Viajar sola ha sido siempre sagrado para mí

krypton

Seis meses después de mi último viaje “pre-lesión” a Irlanda, estaba compitiendo en las nacionales con la Asociación de Fútbol para Adultos de Estados Unidos (USASA) en la modalidad de snowboard adaptado. Nací con un trastorno genético llamado Síndrome de rótula parva. Este desorden afecta a la formación de los músculos y huesos, además de causar problemas de visión y de riñón. Si bien pude caminar por mí misma durante gran parte de mi vida, a medida que pasaron los años, la progresión de mi enfermedad se hizo cada vez más notable. Con el tiempo, empecé a utilizar muletas y otras ayudas para desplazarme. A pesar de estos retos y de las dificultades reales que suponían la mayor parte del tiempo, siempre estaba activa. Hice lo mejor que pude para que no me afectara mientras seguía con mi vida, pero el dolor puede tener un efecto desmoralizador. Descubrí que viajar a nuevos lugares, conocer nuevas personas, y superar nuevos retos no eliminaba mi dolor, pero lo relegaba al fondo de mi conciencia. Creo realmente que la distracción lo aliviaba. La novedad es emocionante, aprender es emocionante, y ser consciente en ambientes desconocidos es importante. La distracción siempre fue para mí una herramienta de gestión del dolor muy útil.

aventuras con earle

El 2 de abril de 2007, tuve un accidente en una carrera de slopestyle y sufrí una lesión L1 de la espina dorsal (lesión medular). No obstante, estaba aún decidida a seguir teniendo una vida activa. Nueve semanas más tarde estaba haciendo ciclismo adaptado en Las Montañas White, todavía en mi “caparazón de tortuga”, y aprendí a esquiar en mono esquí nueve meses más tarde. Me encantó y quise dedicarme a ello profesionalmente. Entrenar para los Juegos Paralímpicos de Sochi en el 2014 se convirtió pronto en mi principal prioridad. Seguía teniendo el deseo de viajar, como siempre lo tuve, pero el miedo me frenaba. ¿Cómo diablos iba a llevar mis maletas, coger autobuses, y entrar en edificios que tenían más de cien años de antigüedad? ¿Sería más vulnerable como usuaria de silla de ruedas? ¿Se rompería mi silla, abandonándome en lugares donde no hubiera repuestos? Lo más abrumador eran los miedos emocionales que tenía. Irlanda y la facilidad y libertad con la que viajé por ella se habían esfumado. Ya no podría bailar las danzas céilís, y solo eso era suficiente para sentirme destrozada. Me llevó 10 años poder volver a escuchar música tradicional irlandesa sin sentir que me hundía en la tristeza por dicha pérdida. Estas son las cosas que más temí: esas cosas que no serían lo mismo que fueron. Durante 10 años aparté mi deseo de volver a viajar sola… por miedo.

Una segunda lesión medular me obligó a retirarme y me hizo la vida diaria mucho más difícil, por lo que solicité un perro de asistencia a través de NEADS (National Education for Assistance Dog Services). Cinco meses más tarde me asignaron a un labrador retriever amarillo llamado Earle. Durante los siguientes seis meses nos centramos en estrechar nuestra relación y aprender a funcionar perfectamente juntos. Después de seis meses, empecé a sentir la atracción de volver a Irlanda. Los sentimientos y temores que tenía, todos logísticamente imposibles y potencialmente llenos de recuerdos por la pérdida de libertad que una vez tuve, empezaron a ser reemplazados por el deseo de aventura con mi nuevo compañero. Si Earle podía hacer mi vida mucho más fácil en casa, también podría hacer lo mismo en Irlanda

No estaba todavía suficientemente preparada para tirarme a la piscina. Decidí hacer una prueba con mi hermana Meghan como sherpa y ayudante de movilidad. Nos llevó 24 horas en Dublín darnos cuenta que Earle y yo podíamos controlar totalmente un viaje internacional por nuestra cuenta. El ingenio, la seguridad, la voluntad de adaptarse, y las habilidades de Earle me abrirían el mundo. Volviendo a casa unos 10 días más tarde, decidí planear, a mi típica manera minimalista, un “año de Aventura” para celebrar 10 años de vida con una lesión medular. Desde ese viaje hace un año, Earle y yo hemos viajado por los Estados Unidos, Irlanda, Londres y Noruega. Antes de que nuestro año de aventura se acabe, visitaremos España, Canadá, y otro país: quizás la República Checa o Hungría.

Saca el mejor partido a tu silla de ruedas

Viajar por el hecho de viajar no era suficiente para mí, añadir un propósito es clave. Mientras viajábamos, Earle y yo hablábamos con alumnos y organizaciones comunitarias, y visitábamos centros para la tercera edad y residencias de ancianos. Compartíamos nuestro mensaje sobre buscar aventuras cada día, grandes y pequeñas. Intentábamos mostrar que las personas con discapacidad pueden vivir y viajar con independencia, con algo de ingenio y flexibilidad de pensamiento, y les enseñamos que un perro de asistencia como Earle puede proporcionar mucho más que las habilidades básicas de alcanzar y abrir (literalmente) puertas. Earle me permite abrir la puerta al mundo y me ha ayudado a redescubrir quién soy mientras redefino cómo interactúo con mi mundo.

aventuras con earle

No soy la misma viajera que hace 11 años y mientras viajaba por Irlanda descubrí que este país, el hogar de mi corazón, tampoco es el mismo. Mis experiencias se han enriquecido, y son cada vez más impactantes. Y al haber experimentado la pérdida de independencia antes de volver a ganarla a través de Earle, me siento más libre, independiente y capaz de cualquier cosa.

Sobre la autora

Chris Slavis es una defensora, educadora, escritora y oradora que viaja por el mundo con su perro asistente de movilidad, Earle. Juntos buscan aventuras cada día, grandes y pequeñas. Chis cree en la posibilidad y la habilidad de cada individuo para abordar cambios en ellos mismos a la vez que anima a otros. A través de viajar y relacionarse, Chris comparte su historia mientras escucha y aprende de las experiencias de la vida de otros. Tanto como viajera antes de sufrir una lesión de espina dorsal, como compitiendo en snowboard adaptado, Chris consiguió alcanzar un nivel de élite en el mono esquí durante ocho años, antes de retirarse de las carreras después de su segunda lesión de medula espinal. El deseo de volver a viajar independientemente después de asociarse con Earle le ha llevado a sentir la independencia y libertad que creía haber perdido.

sobre chris slavin

Earle es un labrador retriever amarillo de 3 años de edad. Habiendo sido criado y entrenado, Earle fue un aprendiz avanzado con una actitud sabia y tranquila. Después de ser asignado a Chris en febrero de 2016, rápidamente se hizo aparente que las habilidades y temperamento de Earle eran lo que Chris necesitaba para reconectarse con el mundo y sus sueños de independencia para viajar. Earle enseña al mundo que con buena actitud y voluntad de saludar a todo el mundo como a un antiguo amigo te lleva hacia el desarrollo de una vida gratificante y plena. Conducido por el deseo de probar toda ubicación para darse un baño y olfatear todos los olores, Earle descubre el mundo como una aventura sin fin.