Consejos tras una operación de cadera

Publicado: | Por Sunrise Medical
Consejos tras una operación de cadera

En España se colocan cada año 35.000 prótesis de cadera. Esta cifra aumenta continuamente por el envejecimiento de la población (la rotura de la cadera en personas mayores es frecuente, especialmente en las mujeres) y por la tendencia a operar a los pacientes cada vez más jóvenes con buenos resultados.

Aun así, la limitación y durabilidad de las prótesis hace que su implantación se aplace al máximo en personas mayores que deben someterse a una operación de cadera como consecuencia de artrosis (de cadera o reumatoide), fracturas de desplazamiento (normalmente por caídas) o artrodesis (fundición de los huesos de la articulación).

El tiempo de recuperación tras una operación de prótesis de cadera depende de la edad, calidad del hueso y patologías preexistentes (infecciones, estado de salud, etc.) de cada paciente, así como de la técnica quirúrgica y el tipo de prótesis implantada.

En cualquier caso, la rehabilitación no siempre resulta sencilla, de ahí la importancia de seguir las indicaciones de los médicos, realizar ejercicios para fortalecer la prótesis de cadera y utilizar ayudas técnicas para agilizar la recuperación.

Rehabilitación: un factor clave

Las fracturas de cadera suponen la inmovilización total y cualquier movimiento puede asociarse a un gran dolor. Por tanto, antes de la operación, el paciente deberá guardar reposo total.

Una vez implantada la prótesis, el objetivo es que el paciente pueda realizar acciones cotidianas como sentarse en su sillón lo más pronto posible. Para ello es necesario comenzar a movilizar la cadera apenas pasadas las primeras 24 horas, siempre que los médicos lo aconsejen. De hecho, el movimiento regular evita la aparición de complicaciones como coágulos o úlceras.

Por norma general los pacientes comienzan a dar pasos con un andador antes de recibir el alta médica (4-5 días después de la operación). En estos días el paciente no debe sentir dolor y tiene que levantarse de la cama y poder pasar a la silla de ruedas de manera autónoma o con ayuda mínima. Antes del alta también es indispensable que no haya infección y que los controles radiológicos en la zona sean normales.

Durante la recuperación de la operación de cadera el dolor puede reducirse al máximo con analgésicos y antiinflamatorios. Los médicos pueden prescribir bifosfonatos que refuercen la densidad ósea, el calcio y la vitamina D.

Una vez en casa, el paciente podrá levantarse, dar pequeños pasos y hacer ejercicios para fortalecer los músculos de la cadera. Estos ejercicios pueden hacerse con la ayuda de otra persona. Los más importantes son movimientos en tobillo, movilización de cadera (ejercicios de abducción y aducción pare evitar luxaciones), estiramientos de los músculos de cadera y rodilla, extensión de cadera de pie o marcha en el sitio.

Ayudas técnicas básicas

Tras la operación de prótesis de cadera el paciente no podrá agacharse o levantar la pierna. Tampoco cargar peso, subir escaleras ni frotar la zona de la herida. Es posible que ante la situación algunas personas puedan verse superadas, y que eso afecta a su estado anímico.

Una forma de hacer más llevadera la rehabilitación es usar ayudas técnicas que faciliten nuestro día a día. Especialmente en las personas más mayores, el andador es fundamental para recuperar autonomía y realizar pequeños movimientos de cadera.

Como las personas mayores con prótesis de cadera no pueden sentarse en sillas bajas ni estar mucho rato de pie, pueden usar una silla alta y sutilmente inclinada para sentarse e incorporarse invirtiendo el menor esfuerzo. También pueden usar un elevador de inodoro. Este tipo de elevadores se colocan encima de la taza y algunos incluso tienen varias posiciones y reposabrazos.

Para mejorar el aseo diario, tras la operación de cadera es recomendable instalar barras o agarraderas en el baño y utilizar una silla de ducha.

Después de la implantación de la prótesis de cadera el paciente no podrá agacharse, de ahí la importancia de usar pinzas recogeras, sube medias y calzadores largos para coger cosas del suelo o vestirnos de manera independiente.

Si la recuperación se alarga, el paciente puede usar muletas especiales para evitar el dolor en manos y muñecas.

La vida después de la operación de cadera

Tras la operación de prótesis de cadera hay que evitar el riesgo de caídas y luxaciones. Es recomendable eliminar obstáculos como objetos en el suelo y muebles molestos, no cruzar las piernas, no flexionar las caderas más de 90 grados, no realizar giros excesivos de pies y no flexionar en exceso el miembro intervenido. Se aconseja dormir boca arriba y con una almohada entre las piernas durante los primeros meses, y seguir las indicaciones del médico para curar la herida.

Otros consejos para agilizar la recuperación son:

  • Evita escaleras.
  • No realices ejercicios de impacto ni camines por terrenos irregulares.
  • Instala un pasamanos en la ducha o bañera para asegurar el movimiento.
  • Evita zonas oscuras de la casa para minimizar el riesgo de caída.
  • Coloca los objetos habituales en lugares donde sea más sencillo encontrarlos.
  • Ante dolores e inflamaciones en la zona intervenida, acude a tu médico de cabecera o al traumatólogo de forma inmediata.

Una operación de cadera requiere de cuidados específicos, tiempo y paciencia para adaptarse a la nueva situación. Saber qué ejercicios podemos hacer y qué acciones conviene evitar, nos ayudará a recuperarnos de manera más rápida. La mejora de nuestra calidad de vida será evidente pasados unos meses.