Beneficios de las sillas de ruedas con bipedestación

Publicado: | Por Sunrise Medical
Beneficios de las sillas de ruedas con bipedestación

¿Quién no ha oído alguna vez que pasar mucho tiempo sentado es peligroso para la salud?

Puede que no todo el mundo lo sepa, pero estar de pie no solo es importante, sino que además tiene grandes beneficios. Además de la independencia que proporciona, el cambio de postura tiene otros muchos beneficios para la salud.

Para alguien que por razones de pérdida o falta de movilidad no es capaz de cambiar de postura por sí mismo, el resultado puede ser fatal para el cuerpo. Algunas personas con movilidad reducida no pueden disfrutar de los beneficios de estar de pie por sí mismas y este hecho puede tener consecuencias físicas y psicológicas significativas para ellas.

Quickie Q700-UP M en posición de bipedestación

Además, al estar sentados todo el tiempo, los usuarios de sillas de ruedas pueden contraer otras patologías (como úlceras provocadas por la presión) que pueden reducir su calidad de vida y podrían evitarse o curarse si se realizan variaciones en la postura o incluso si se ponen de pie.

Por esta razón, el mercado ofrece ya muchas soluciones como las sillas de ruedas con bipedestación, que hacen que el usuario experimente un impacto mínimo al mismo tiempo que se mantiene activo.

Beneficios físicos de la silla de ruedas con bipedestación

Mejora la función respiratoria

Al respirar, el cuerpo humano necesita hacer uso del sistema respiratorio, formado por órganos y músculos respiratorios. Los usuarios de sillas de ruedas suelen presentar problemas respiratorios, tanto por padecer alguna función restrictiva en la parte superior del cuerpo, como por la presión y reducción de la gravedad a la que se somete la zona afectada cuando el usuario está sentado.

Cuando una persona está de pie, la columna vertebral queda erguida y se reduce la presión sobre el aparato respiratorio, de modo que el oxígeno y la sangre circulan mejor. La función respiratoria mejora en general y la respiración resulta menos agotadora.

Mejora del flujo sanguíneo

Al estar de pie, la circulación sanguínea mejora por dos razones. En primer lugar, el sistema circulatorio mantiene una fuerte conexión con el sistema respiratorio. Esto significa que, al estar de pie, el sistema respiratorio mejora y, por tanto, el sistema circulatorio reparte el oxígeno de manera más efectiva.

Por otro lado, cuando se pasa mucho tiempo sentado, la sangre tiende a estancarse. Por eso, cambiar de postura mejora significativamente la circulación en las extremidades inferiores y reduce el riesgo de sufrir trombosis.

Mejora de la función de la vejiga y función intestinal

La gravedad juega un papel importante a la hora de deshacerse de los desechos corporales. Estar de pie facilita el llenado y el vaciado de la vejiga y del intestino.

  • En cuanto a la vejiga, se reduce el riesgo de infecciones debido al drenaje completo de la orina, evitando al mismo tiempo cálculos renales y de vejiga.
  • En el caso del intestino, el hecho de poder extender el tronco hace que todo el sistema funcione de manera más eficiente y regular.

Mejora la densidad ósea

Mantener nuestro propio peso corporal es importante para mantener la salud y fuerza de los huesos. Al estar sentado, esta función queda anulada, por lo que los huesos se vuelven frágiles y el riesgo de padecer osteoporosis (debilitamiento de los huesos) y deformidades óseas aumenta.

Mantener una buena densidad ósea depende de varias cosas como el calcio, la vitamina D y la actividad física. Cuando no existe movilidad en las extremidades inferiores, mantener el propio peso corporal puede considerarse un tipo de actividad física, por lo que estar de pie ayudará de manera considerable a mantener y/o aumentar la densidad ósea.

Por otro lado, el estar de pie permite reeducar la postura, ya que el tronco queda extendido y se retrasa la aparición de deformidades óseas. Al mismo tiempo, el usuario necesita realizar menos esfuerzo para funcionar, por lo que se reducen las lesiones en los huesos y en los músculos de la parte superior del cuerpo causadas por esfuerzo repetitivo.

Úlceras por presión

Las úlceras por presión son lesiones en la piel y en los tejidos que ocurren debido a una presión ejercida de manera constante sobre la piel. En la mayoría de los casos, las úlceras por presión aparecen sobre la piel que cubre los huesos: coxis, omoplatos, columna vertebral, etc. La manera más eficaz de prevenirlas es usando un cojín que permita que el usuario adquiera una posición correcta y alivie esta presión. Aunque sería mucho mejor no soportar ningún tipo de presión, ¿verdad?

Aquí es cuando entra en juego la bipedestación, ya que es la única postura en la que se evitan las presiones casi por completo y la sangre puede circular libremente.

Q700 up M

Reduce la espasticidad y las contracturas

La espasticidad (también conocida como tono muscular alto) es un desequilibrio del sistema nervioso central que afecta el movimiento en diferentes zonas del cuerpo. Se trata de una gran tensión que afecta a los músculos cuando no se producen contracciones (inmovilidad) y produce rigidez. Además, la espasticidad provoca contracturas musculares.

Cambiar de posición hará que los músculos de las extremidades inferiores se estiren y se suelten, al mismo tiempo que reduce los espasmos y las contracturas provocadas por la espasticidad. Si el usuario dispone de una silla sin bipedestación, necesitará que alguien le ayude a estirar los músculos. Una silla con bipedestación le permitirá hacerlo de forma autónoma y cuantas veces sea necesario a lo largo del día.

Otros beneficios de las sillas con bipedestación

Independencia

La independencia suele verse comprometida ante la falta de movilidad. Las sillas de ruedas con bipedestación no harán que el usuario recupere toda su independencia, pero le serán de gran ayuda a la hora de realizar ciertos movimientos que sin ella no serían posibles.

Además, la silla eléctrica con bipedestación tiene ciertas ventajas económicas, ya que no será necesario realizar demasiadas adaptaciones en el hogar, lo que conlleva un importante ahorro de dinero y de cuidados por parte de un ayudante. Llegar a estanterías más altas, sacar algo del congelador o cocinar sin adaptaciones son solo algunos ejemplos de actividades que el usuario podría realizar por sí mismo.

Transferencias más fáciles y seguras

El tono muscular alto suele ser un problema a la hora de realizar transferencias, ya que resulta más difícil para el cuidador. Como hemos mencionado anteriormente, estar de pie puede marcar una diferencia importante al reducir la espasticidad y las contracturas y hacer las transferencias más fáciles y seguras. Algunas sillas de ruedas eléctricas (como la Q700-UP M de Sunrise Medical) también disponen de una posición específica para ayudar a realizar las transferencias.

Quickie Q700-UP M en posición de transferencia

Participación en actividades sociales

El hecho de poder estar de pie da a los usuarios de sillas de ruedas más confianza a la hora de participar en actividades sociales. Podrán interactuar con las personas de su entorno mediante contacto visual y sentirse más integrados en la sociedad.

Las sillas de ruedas con bipedestación tienen muchos beneficios, de la misma manera que las sillas con elevación de asiento como os contábamos en un artículo anterior, pero a menudo son consideradas artículos de lujo. Si bien es cierto que conseguir este tipo de sillas puede no estar al alcance de todos los bolsillos, también es importante valorar no solo sus beneficios médicos y sociales, sino también el ahorro de dinero que supone el disminuir la cantidad de adaptaciones y asistencia dentro del hogar.

No obstante, es muy importante tener en cuenta que una silla con módulo de bipedestación debe usarse bajo prescripción de un profesional sanitario y/o terapeuta. La frecuencia y duración de las sesiones de una postura en bipedestación deben establecerse individualmente para cada persona.

Si quieres obtener más información sobre las sillas de ruedas con bipedestación, te recomendamos que te pongas en contacto con tu médico prescriptor o con el técnico de tu ortopedia de confianza, para solicitar una demostración.